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Formulario de interés
Evaluación de acogida/adopción


Su Historia
"Mi nombre viene del lugar donde viví durante un tiempo: el aparcamiento de una finca. Cuando me rescataron me llevaron a la colonia Waikiki, donde pasé unos años estupendos, pero luego las cosas se complicaron. Desarrollé un cáncer y, tras muchas pruebas, tuvieron que amputarme una patita delantera. ¿Y sabéis qué? ¡Sigo aquí, libre de cáncer y con más ganas de disfrutar que nunca! Ahora vivo en una casa de acogida esperando a mi familia definitiva. Soy una gata súper tranquila, cariñosa y, para qué os voy a engañar, bastante vaga (¡pero lo he sido siempre, no le echéis la culpa a mi patita!). A mí dame un sofá calentito, buena comida, muchos mimos y seré la gata más feliz del mundo."